La red, formada por ciudadanos chinos y pakistaníes, utilizaba España como país de tránsito.
Los pasaportes se falsificaban en China y se enviaban a España por mensajería o escondida en el equipaje de los ciudadanos chinos a los que pretendían traer a España.
La red trataba de introducir a las personas en cualquier país del espacio Schengen y para ello establecían rutas claramente definidas.
La Policía Nacional ha desarticulado una organización dedicada a traficar con personas, principalmente ciudadanos chinos, a los que cobraba 20.000 euros por sacarles del país e introducirles bajo una identidad falsa en Reino Unido, Irlanda, Canadá o Estados Unidos.
Cuatro de ellas formaban parte de la red criminal y las otras 85 están implicadas por falsedad documental.
Fuente: http://elpais.com/politica/2015/10/10/actualidad/1444472479_339169.html
