Pero no se conocía tanto la trastienda: ¿por qué Calatrava pasó de ser el más deseado a convertirse en el más criticado?
Fue Miguel Blesa, entonces presidente de Caja Madrid, quien le encargó a Calatrava la columna para la Plaza de Castilla.
Rigurosamente documentada y no exenta de humor ni de datos técnicos lo que falta en esta “taxonomía Calatrava” son declaraciones del arquitecto.
La panacea, la pesadilla y el contagio A finales del siglo XX, Calatrava tenía oficinas en varias ciudades del mundo.
Con todo, el fresco que terminan por dibujar los hechos vuelve a sorprender a quien cree haberlo leído todo sobre el autor del Intercambiador de transportes del World Trade Center de Nueva York.
Fuente original: Calatrava, del olimpo al repudio | Cultura | EL PAÍS
