Pero el caso de Camilo José Cela y Trulock resulta aún peor, pues se ofreció voluntariamente a desempeñar tan indigna función, que tanto daño podía causar a gente con la que incluso había convivido.
Aun en los fondos más bajos de la sociedad el soplón se considera un sujeto en verdad despreciable, incluso en casos en que el desempeño de dicho papel constituya un recurso extremo para la sobrevivencia.
Cierto es que el sujeto de marras, natural de la población gallega de Padrón, nunca descolló por su simpatía, pero de ahí a sobajarse a uno de los escaños más bajos de la dignidad humana hay un enorme trecho.
De la misma mano que, en 1989, sería galardonado con el Premio Nobel de Literatura y, seis años después, con el Cervantes, surgió el 30 de marzo de 1938, en una población española llamada La Coruña, un documento que consagra a su autor como sujeto en verdad detestable.
Según él mismo lo rubrica en la fecha de referencia, definida como II año triunfal , el alzamiento militar contra el régimen republicano legalmente constituido, calificado por Cela de glorioso movimiento nacional , lo sorprendió en Madrid, de donde se había podido pasar al bando fascista el 5 de octubre de 1937.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/12/opinion/009a1pol
