Pero Carlota Casiraghi, hija de la princesa Carolina, gran aficionada a la hípica, es también una amante de la filosofía.
La asignatura, que “cambió su vida” y de la que se licenció en la Sorbona, la descubrió en el instituto de la mano del crítico de Libération Robert Maggiori.
Su profesor, Robert Maggiori, crítico del diario Libération, le transmitió el gusto por la reflexión sobre las ideas y de los conceptos.
«Gracias a la filosofía lo veía todo más claro, tenía la sensación de ser más consciente», señala la antigua alumna.
El propio Maggiori asegura que Carlota fue su mejor alumna en sus 40 años de carrera.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/14/estilo/1444840574_363409.html
