La reunificación de la gran central obrera del país suramericano ha vuelto a tener como grandes perdedoras a las mujeres.
Aún así, hay casi unanimidad en que los disidentes no tienen por ahora fuerza suficiente para constituir una nueva central sindical.
Los nuevos dirigentes fueron elegidos este lunes por más del 70% del padrón de la histórica central obrera en un congreso celebrado en Buenos Aires y marcado por las críticas al actual Ejecutivo.
Los gritos escuchados desde la tribuna, con cada hinchada aclamando a su líder sindical, apuntan en esa dirección.
«Lo ideal es secundario cuando lo importante es la unidad», declaró ante miles de congresistas el gremialista Héctor Daer tras ser elegido como integrante del triunvirato que conducirá la mayor central obrera de Argentina, la Confederación General del Trabajo (CGT).
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/23/argentina/1471910644_658009.html
