Muchos, tal vez la mayoría, hubieran votado por seguir respirando un aire envenenado, antes que dejar sus vehículos.
Entre esos factores están los baches –abundantes y peligrosos–, los topes y, desde luego, las ciclovías, que en muchas partes de la ciudad son impedimento para reducir el tiempo de viaje.
Los datos que nos advierten que el Hoy no circula no sirvió para evitar la contaminación tal vez sean ciertos, pero nunca midieron, estamos seguros, la velocidad de traslado y el número de vehículos que ruedan por la Ciudad de México.
Hasta ayer, la queja de unos y otros es que ya no caben más vehículos en las calles de la ciudad, y que la velocidad del transporte es cada vez menor debido a factores que impiden un traslado constante.
Todo el sistema de movilidad y abasto estará en jaque.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/05/opinion/038o1cap
