Por ello, la pregunta sería: en tal caso ¿no debería premiarse la lealtad a la izquierda de a deveras?
Así crecieron los chuchos, la tribu de Bejarano y todas las demás que hoy tienen hundido al sol azteca.
En este caso, la respuesta es no.
Morena no merece algo como eso.
Todo indica que en Morena, como en el PRD, se irán formado grupos de interés, que terminarán convertidos en tribus y no permitirán el desarrollo del partido en condiciones de militancia ideológica, sino de intereses de facción.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/15/opinion/032o1cap
