Los niños no piensan en la muerte, siempre les sorprende», así que por eso resulta muy importante que los guiemos en ese proceso.
La muerte y la enfermedad, sin embargo, están cada vez menos presentes en nuestras conversaciones y en nuestros actos.
Y concluye: «Hagamos de la muerte lo que es: una realidad dolorosísima —que lleva implícita mucho sufrimiento—, pero normal.
«El impacto y los mensajes cambiarán, pero los niños utilizan siempre un lenguaje muy potente para expresarse.
Algunos niños no expresarán sus sentimientos verbalmente, pero sí lo harán a terceros o a través de otros mecanismos.
Fuente original: Cómo explicarle a su hijo qué es la muerte y cómo superarla | BuenaVida | EL PAÍS
