El concierto apenas acababa de comenzar y sobre el escenario Sanz interpretaba la Música no se toca.
Y ni las luces que lo enfocan en pleno concierto evitan que Alejandro Sanz detenga su presentación cuando se trata de alzar la voz contra el machismo.
Y quizá la causa a la que más esfuerzo ha dedicado ha sido a la lucha por salvar el Ártico.
En 2013 abandonó la comodidad de hogar durante ocho días para realizar una expedición a este territorio junto a Greenpeace.
O se convierte en diseñador de pañuelos para niños con cáncer.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/22/estilo/1456145359_524260.html
