Pero hay un vacío que impregna los documentos preparatorios: poco o nada se habla del clima sano como un derecho humano.
En otras palabras, son los pueblos más atrasados económicamente los que más están expuestos a las consecuencias negativas del cambio climático.
Para decirlo con claridad, lo que está en cuestión es la supervivencia del ser humano en este planeta, no la suerte del planeta.
Ya estamos muy cerca de la Conferencia de París sobre el Clima 2015, una cita que será definitoria para la suerte del planeta Tierra.
Y por lo tanto, el derecho al desarrollo de muchos pueblos, puede estar en cuestión desde que estos necesitan seguir creciendo sin aumentar emisiones de GEI.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/09/04/opinion/1441362598_142908.html
