Los resultados apuntan a que gran parte de las poblaciones indígenas originales desaparecieron tras la llegada de los conquistadores españoles.
Estudios anteriores de menor envergadura habían mostrado un enorme declive de población entre los indígenas tras el desembarco de los europeos.
El ADN en esas muestras es una ventana abierta para averiguar cómo fue la llegada de los verdaderos conquistadores del continente y su parentesco con las poblaciones indígenas actuales.
En cualquier caso, aún queda dar el paso más importante: extraer de los restos ADN nuclear, donde se encuentra el grueso del genoma y se almacena información mucho más detallada de la línea paterna y la materna.
Momia de La Doncella, una adolescente inca sacrificada en el volcán Llullaillaco (Argentina) de la que se ha recuperado ADN mitocondrial.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/31/ciencia/1459446271_454060.html
