La cruzada ecológica del Gobierno de la capital mexicana contra los microbuses ha llegado al corazón de la ciudad.
Unos 35.000 microbuses circulan por la ciudad soltando más de un millón y medio de toneladas de tóxicos al año.
El Zócalo es uno de los nodos centrales en las rutas de los peseros desde el centro a la periferia.
Del plan, que tenía este año como plazo tope, sólo se ha cumplido el cierre al tráfico de la calle Madero.
Alrededor del 60% de la población de Ciudad de México depende de los peseros, porque son los únicos que llegan a puntos de la periferia olvidados por la red de metro.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/22/actualidad/1469145520_539435.html
