Uno de los jefes del proyecto es el geofísico Jaime Urrutia Fucugauchi, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Urrutia Fucugauchi (Chihuahua, 1952) creció en la mina, hijo de Margarita y del minero de remoto origen vasco Humberto Urrutia.
Podríamos remontarnos ya a lo más antiguo de su linaje, el temible clan samurái de los Wakisaka, pero dejémoslo para después.
Con el tiempo el cráter quedó enterrado, una mitad bajo la superficie continental yucateca y la otra bajo el lecho del Golfo.
Urrutia lleva tres décadas investigando el cráter Chicxulub, un boquete de 200 kilómetros de diámetro causado hace 66 millones de años por el impacto de un asteroide donde hoy está la mexicana Península de Yucatán.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/12/ciencia/1463069588_121953.html
