Son tres semillas, negras como el azabache.
Se lo he preguntado a mis semillas negras de la Amazonia, la ultrajada y martirizada Amazonia.
Las semillas son, en efecto, mi pasión desde que, de pequeño, en España, soñaba con tener un árbol.
Somos extraños los humanos y a la vez interesantes, porque representamos una mezcla de semillas fecundas y de pensamientos enloquecidos.
Gracias, María, por tu regalo sin precio, que me recordó el valor imperecedero y fecundo de la amistad.
Fuente original: ¿Cuántos trozos de trumpismo existen dentro de nosotros? | Internacional | EL PAÍS
