Los días más aciagos están por venir para la gestión duartista, que hace agua por todos lados.
Se encuentra en pleno proceso de descomposición y abandono, pues nadie sale en defensa del jefe , algo ilógico, pues debiera contar con el respaldo del grupo político que en tan poco tiempo, como nunca, logró encumbrarse en lo económico y con tanta avaricia como el actual, pleno de nuevos empresarios, inversionistas inmobiliarios, entre ellos diputados federales y ex funcionarios cuyas fortunas son proporcionales al daño a las finanzas estatales, estimado por la Auditoria Superior de la Federación en más de 37 mil millones de pesos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/24/opinion/030o1est
