Endebles asoman las probabilidades de contar con cuerpos policiacos capaces y confiables.
“Aunque sea pa’ maestro voy a estudiar”, solían decir jóvenes de escasos recursos y carentes de orientación.
Aunque sea en la policía voy a trabajar , suelen aún expresar quienes no encuentran otra ocupación en la que ganen más y arriesguen menos.
Hace algunos decenios había policías que recorrían las calles de Acapulco provistos de un silbato y una macana únicamente.
Por eso no deja de ser bien visto que, ante una realidad que rebasa a las estructuras de seguridad, se busquen mediante nuevas formas y procedimientos mejorar los cuerpos policiacos a efecto de que tengan elementos confiables, capaces, preparados y, seguramente, bien pagados.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/04/opinion/030o1est
