Diana Manzo
San Pedro Comitancillo, Oax.- Con una ceremonia religiosa en la Iglesia Adventista de este municipio oaxaqueño, familiares y amigos despidieron con alabanzas y buenos recuerdos a la señora Hilda Alcántara Alvarado, la catorceava víctima del descarrilamiento del tren interoceánico en Nizanda, Oaxaca.

La señora Hilda viajaba con su hija, sus dos nietas y dos nietos cuando el tren de la línea Z con destino a Coatzacoalcos, Veracruz se descarriló el domingo, 28 de diciembre del 2025 dejando hasta ahora 14 víctimas, ella es la última.
“Era la hermana mayor. Ella y mis sobrinos viajaron a Coatzacoalcos, Veracruz porque celebraríamos su cumpleaños. La fiesta ahora se convirtió en su funeral, ha sido triste todo”, expresó su hermana Esther Alcántara.

Además de ella, su nieta de seis años también falleció y ya fue sepultada, mientras que su hija y dos de sus nietos se encuentran hospitalizados. A seis días de este trágico accidente, solo una de sus nietas está fuera de peligro y convalece desde su hogar.
Durante la ceremonia religiosa, el pastor David García Cruz habló de la señora Hilda como una mujer ejemplar, que amo la vida y que se entregó a cristo hace 14 años.
“Hoy no le decimos un adiós a Hilda, si no un hasta pronto. Ella fue una mujer que se entregó a Cristo, qué creía en la resurrección y en un cristo vivo. Hoy le pedimos por ella y su familia, qué les de pronta resignación y que no se sientan solos, que hay una comunidad que los acompaña en esta situación que hoy viven”, externó.
Tras culminar la ceremonia, el cortejo fúnebre partió al panteón municipal, donde alabanzas la acompañaban como parte de sus creencias religiosas.
La señora Hilda era originaria de Coatzacoalcos, Veracruz pero llevaba décadas radicando en este lugar. Era madre de cuatro hijos- dos mujeres y dos hombres-.
