El pasado 2 de marzo el jefe del Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, señaló que corresponde a éste determinar el uso del suelo y el plan de desarrollo correspondiente.
El gobierno federal y las autoridades de la Ciudad de México se han trenzado en una polémica en torno al destino que habría de darse a los terrenos en los que se ubica el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) una vez que se construya la terminal aérea que vendría a sustituirlo.
En respuesta, el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, afirmó el martes pasado que los terrenos y las construcciones del AICM son propiedad del gobierno federal, el cual sería el que habría de decidir lo que ocurriría con ellos una vez que entrara en operación el nuevo aeropuerto proyectado.
Por añadidura, el declarante agregó a la polémica el asunto de la línea A del Metro, prometida por el presidente Enrique Peña Nieto y cuya construcción fue suspendida a consecuencia del más reciente recorte presupuestal: con la cooperación del gobierno urbano, dijo, tal vez podría iniciarse su construcción, y criticó a la administración de Mancera por no haber concluido la parte que le toca de la salida elevada a la autopista a Cuernavaca.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/10/opinion/002a1edi
