O, como decía T. S. Eliot:“Así es como el mundo acabaAsí es como el mundo acabaAsí es como el mundo acabaNo con una explosión sino con un gemido”.
Como si de pronto el futuro se hubiera esfumado y, con él, nuestra capacidad de entender el presente.
Puede que, a la larga y en retrospectiva, la llegada de Trump se inscriba en la historia como el principio del final.
Supongo que desde las altas cúspides de la arrogancia intelectual se ve clarísimo cómo se derrumba un mundo.
Es, tal vez, un duelo a futuro y del futuro.
Fuente original: Donald Trump: Así acaba el mundo | Opinión | EL PAÍS
