La pobreza se mide, entonces, comparando el ingreso disponible en el hogar (deducido lo gastado en los rubros de NBI) con dicha LP.
Ésta debe ser una canasta del subconjunto de satisfactores o valores de uso no incluidos en NBI, es decir cuyo acceso directo no haya sido verificado directamente.
Como en ingresos también se hace la rescalación, en el MMIP se logra la comparabilidad entre ingresos y NBI y, por tanto, se hacen integrables.
Ambos análisis pueden hacerse a partir de las bases de datos del MMIP.
Para hacerlo hay que transformar los ingresos en BEO.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/08/opinion/022o1eco
