El ex presidente brasileño Luis Inazio Lula da Silva fue acusado ayer por la fiscalía de su país, en el marco de la investigación de sobornos en la empresa Petrobras, de propiedad estatal.
Es significativo que la acusación ocurra días después de que Lula anunciara su intención de presentarse como candidato a las elecciones presidenciales de 2018, lo que otorga a la causa en contra del ex presidente un cariz político inocultable.
El paso siguiente es que el magistrado Sérgio Moro decida si el juicio es procedente, cosa que puede darse por segura, habida cuenta de que el juez es enemigo declarado de Lula.
La imputación presenta al mandatario como el máximo jefe de la trama de corrupción en la petrolera y lo señala por haber recibido comisiones ilegales de la empresa OAS.
A ello debe agregarse la poca verosimilitud de la imputación, que contrasta con el nivel de vida del viejo dirigente obrero, muy alejado del enriquecimiento súbito.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/09/15/editorial-lula-perseguido
