La llamada “aldea rebelde” de China, Wukan, y su exalcalde democráticamente elegido, Lin Yuluan, han vuelto a dar un sobresalto a las autoridades.
Pero el alcalde decidió desdecirse de su confesión y recurrir la sentencia en nombre propio, según adelantó el diario hongkonés “South China Morning Post”.
Ahora ha apelado su condena y ha retirado su admisión de culpabilidad de entonces, dejando claro que fue forzosa.
“Cuando los fiscales se declaran insatisfechos con la sentencia en la instancia anterior, los tribunales lo tienen en cuenta.
Los familiares están bastante preocupados ante la posibilidad de que le aumenten la condena”, agrega el abogado.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/12/actualidad/1476277554_351899.html
