Muy pocos fueron los que no encomiaron ese acuerdo nacional que cruzó a la mayoría de los sectores de la sociedad.
Se buscaba encontrar puntos de acuerdo mediante el arte de la política, en su sentido más profundo, no sólo aplastar al opositor.
Entre los estadunidenses crece cada vez más el pesimismo en torno a la posibilidad de acuerdos entre las principales fuerzas políticas de su país.
La crisis económica y social causante de la quiebra del sistema financiero en 1930, reclamaba un profundo cambio en la política económica y social.
Treinta años después el presidente Lyndon Johnson auspició el programa de la Gran Sociedad, cuyo principal componente fue la guerra a la pobreza.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/19/opinion/017a1pol