Solo el 30% de los participantes apoya el sacrificio del hombre del puente pese a que supondría salvar cinco vidas.
Un tranvía sin control avanza hacia un grupo de cinco personas.
Si le empujas, caerá en el camino de la máquina y morirá, pero salvará la vida de los cinco.
Alguien que había optado por sacrificar a una persona para salvar cinco, pero afirmaba que la decisión había sido difícil, recibía más confianza que los que tomaron la misma decisión sin tantos quebraderos de cabeza.
Los participantes en el estudio preferían a quienes respetaban los deseos de las víctimas, aunque eso significase que deberían matarlos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/11/ciencia/1460395747_077305.html
