No es la primera vez que los mexicanos enfrentamos la contradicción entre la economía y la salud humana.
Hoy, a consecuencia de la contaminación del aire en el Valle de México, nos enfrentamos al mismo dilema.
Por sus dimensiones, como las PM2.5 (de 2.5 micras) pueden llegar a las regiones más profundas del árbol respiratorio provocando daños.
Llevado el ejemplo a una escala mayor, como una ciudad, región o país, la complejidad es también evidente.
Pero, en mi opinión, ante esta disyuntiva, gran parte de las personas que protestan tan enérgicamente por la afectación de las actividades económicas, desconocen el impacto real sobre la salud de los contaminantes atmosféricos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/12/opinion/a03a1cie
