Debe recordarse que, de acuerdo con los resultados de las pesquisas correspondientes, los atentados en París fueron planificados desde la capital belga.
Muestra de ello es la vigorización que han gozado grupos ultraconservadores –como el lepenista Frente Nacional en Francia–, entre cuyos postulados se encuentra el endurecimiento de la política migratoria en Europa.
Por lo contrario, a meses del involucramiento de Europa –a instancias de Francia– en la cruzada occidental contra el EI, es claro que ese continente vive una oleada de pánico y que sus poblaciones padecen el recrudecimiento de medidas autoritarias en perjuicio de la población.
El ataque se produce cuatro días después de que en esa misma urbe fue capturado Salah Abbdeslam, uno de los sospechosos de los ataques de noviembre en París en los que murieron 130 personas.
La organización extremista Estado Islámico reivindicó ayer dos atentados ocurridos en Bruselas –capital de Bélgica y sede de la Unión Europea, la Organización del Tratado del Atlántico Norte y otras organizaciones internacionales–, que cobraron en conjunto la vida de 34 personas y dejaron decenas de heridos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/23/opinion/002a1edi
