Este descubrimiento confirma la continuidad de la cultura Casas Grandes en la tribu desaparecida de los ópatas, mencionó Júpiter Martínez Ramírez, arqueólogo e investigador del INAH.
El análisis del entierro de una mujer momificada, hallado en una cueva de la Sierra Alta de Sonora, revela detalles sobre su origen étnico y su relación con la cultura Casas Grandes, informaron expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
A dicha investigación se suman hallazgos recientes en distintos sitios arqueológicos de la Sierra Alta de Sonora, lo que permite ampliar el conocimiento sobre la cultura Casas Grandes, destacó el INAH, en un comunicado.
También se dedujo que la vivienda fue construida en el año 900 d.C., mientras que el bebé y la cerámica se asocian al año 1000 del periodo Viejo de Casas Grandes (700 al 1250 d.C.).
Se trata, explicó, de asentamientos prehispánicos de arquitectura de adobe con características de la cultura Casas Grandes, similares a Paquimé: uso de puertas en “T”, elevaciones tipo camas, sistema constructivo de vigas con techo de zacate y vaciado de tierra.
Fuente: http://aristeguinoticias.com/0504/kiosko/el-entierro-y-su-relacion-con-casas-grandes-es-estudiado-por-el-inah/
