El Estado argentino se achica, al menos en lo que a empleados se refiere.
En el Ministerio de Trabajo los telegramas de despido llegaron a unos 230 empleados.
El frente del Ministerio de Trabajo, ubicado a pocas calles de la Casa Rosada, es desde hace dos semanas escenario de ruidosas manifestaciones de empleados despedidos.
Las medidas han afectado la buena imagen del gobierno y activado, en muchos casos, la protesta social.
El ministro calculó en 3.500 millones de pesos anuales (235 millones de dólares) el ahorro fiscal.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/06/argentina/1459963310_541121.html
