Tras la dimisión de James, Farage se volvió a hacer cargo temporalmente de la formación descabezada.
No es Woolfe el único miembro del UKIP que se ha sentido atraído recientemente por el Partido Conservador.
Ahora el liderazgo del partido vuelve a ser una lucha abierta e imprevisible.
El partido planea un proceso de elección corto que permita anunciar el nuevo liderazgo antes del final de noviembre.
En las elecciones generales de 2015, el UKIP fue la tercera formación más votada, con un 12,6% de las papeletas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/18/actualidad/1476782481_107959.html
