Una jueza federal de California ordenó a la compañía Apple que diera asistencia técnica a los investigadores para entrar en el teléfono.
El Gobierno comunica a la juez que ya no necesita la ayuda de Apple.
El FBI pidió al juzgado hasta el 5 de abril para probar este método.
Apple afirmaba que era imposible y que tenía que inventar un software nuevo para piratear sus propios aparatos, lo que consideraba inaceptable.
El FBI no ha dado a conocer aún el contenido hallado en el teléfono.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/29/estados_unidos/1459204906_761502.html
