La sustentabilidad de la deuda mexicana tiene como piedra de toque la complicada gestión de la crisis de Pemex.
Mientras Brasil o Chile destinan al gigante asiático más del 30% de las exportaciones, para México apenas representa en 5%.
Más allá de verse favorecido en el espejo brasileño o argentino, el Fondo también tiene recados para México.
En su último informe, el FMI ha vuelto a raspar unas décimas sus previsiones de crecimiento para este año.
Aun no se conocen los detalles del plan de capitalización pero será difícil que no suponga un nuevo aumento para la deuda.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/27/actualidad/1461765472_366300.html
