Ahora, en cualquier caso, lleva cinco años sin hacer sudokus y ese mismo tiempo sin sufrir convulsiones.
Y le ocurría cada vez que lo intentaba: «Mi mano izquierda se convierte en el epicentro de un ataque», explica.
Una vez más, un tipo con mala suerte ayudando a avanzar en el conocimiento del cerebro.
A Henry Molaison le arrancaron parte del hipocampo para curarle una epilepsia y se convirtió en alguien incapaz de generar nuevos recuerdos.
Pero, por supuesto, espero que el artículo y el interés de los medios provoque algún tipo de esfuerzo y conocimiento colectivo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/18/ciencia/1445188423_070236.html
