Si Rousseff no para en esa votación el impeachment, es decir, si 342 diputados votan que sí, el testigo pasa al Senado.
Para entonces, Dilma Rousseff espera haber conseguido que no voten a favor del proceso 342 de los 513 diputados.
El contenido de estas sesiones será simple: ¿Hay que abrir un proceso de impeachment?
A pesar de esto, nadie sabe, hoy por hoy, el resultado de esa votación, que se antoja incierto, estrecho e imprevisible.
Si lo aprueba —y todo apunta a que sí—, será el pleno de la Cámara de Diputados el que, la semana que viene, tenga que pronunciarse.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/08/america/1460068336_899329.html
