La primera es saber cómo dormir bien, sin descanso no hay rendimiento y, además, a dormir también se aprende.
Hay que tratar de conectar y hacer ver y entender las razones por las que debe hacer aquello que le estamos diciendo.
Y para ello debe saber comunicarles y transmitirles las fortalezas que ve en ellos.
Un líder debe entender a la gente para sacar lo mejor de cada uno y aprovecharlo por el bien del equipo.
Su libro El conejito que quiere dormirse ayuda a dormir a los niños, ¿en qué consiste su método?
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/07/buenavida/1465300284_799275.html
