Todo el discurso estadunidense de que ellos son buenos, que defienden la democracia y el mundo libre, etcétera, etcétera, etcétera, se viene para abajo.
La realidad no es lo que debería ser, y no es más que un claro mundo al revés.
Cuando se señala que algo está como en el mundo al revés, significa que las cosas se hacen precisamente al contrario de lo que deberían ser.
En Estados Unidos se presenta cotidianamente un espectáculo realmente vergonzoso entre los candidatos a la presidencia por parte del Partido Republicano.
Lo que hizo este señor fue manifestar lo que una amplia mayoría de estadunidenses piensa, igualito que él, pero no habían logrado sacarlo a relucir públicamente.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/11/opinion/017a1pol
