Ahora es el turno del nuncio Coppola de hacer realidad estas palabras.
“¡Si tienen que pelearse, peléense como hombres, a la cara!”, les llegó a decir en la catedral de la Ciudad de México, sede del primado Rivera.
Uno de los mayores obstáculos para este objetivo radica en el cardenal Rivera.
El cardenal Rivera ha de presentar su jubilación el año próximo.
“Prigione fue un nuncio que se sintió dueño absoluto de la Iglesia mexicana y le impuso un sesgo muy conservador.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/29/mexico/1475164842_606161.html
