El Partido Republicano quema los últimos cartuchos para evitar que Donald Trump consiga ser el candidato a las elecciones presidenciales de noviembre.
Cuando en junio anunció su candidatura para la nominación republicana, nadie se lo tomó en serio, empezando por el Partido Republicano.
Esto significa, que si el resto del partido se uniese para respaldar a un solo candidato, quizá podría disputarle la nominación a Trump.
En circunstancias normales, este sería el momento para que los republicanos aceptasen que Trump será el candidato.
Pero esto exigiría que los rivales de Trump abandonasen, y ni Rubio ni Cruz están dispuestos a hacerlo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/02/actualidad/1456957486_913337.html
