La falta de colaboración de los jornaleros se debe a que prefieren trabajar por 25 euros a no trabajar o a que solo buscan que se les acredite la peonada que les dará posteriormente acceso al subsidio agrario, una prestación similar al paro.
La causa de su situación es esa proliferación de plantillas de trabajadores foráneos que viven de forma itinerante de campo en campo y dispuestos a trabajar diez horas por 25 euros.
El dueño del local llega a cobrar 1.800 euros al mes por el suelo y el techo que alquila.
Los jornaleros cogen los frutos y los “alicatan”, los dejan perfectamente empaquetados en cajas y listos para su distribución.
Los campos de cítricos andaluces ocupan 67.738 hectáreas de las que el 73% se concentra en los 25 municipios del valle del Guadalquivir, entre Córdoba y Sevilla.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/03/29/actualidad/1459269414_628708.html
