Esta reapertura tuvo lugar, según fuentes del complejo religioso, el miércoles pasado.
Casi cinco siglos había permanecido sellada la tumba, santuario de cristianos de todo el mundo, en el interior de la basílica.
“Se ofreció a nuestros ojos el sepulcro del Señor de modo claro, excavado en la roca.
También había turistas, sorprendidos por el temprano cierre de la iglesia, que permanecieron en el interior siendo testigos del histórico momento.
Varios sacerdotes esperaban ese día con impaciencia en el exterior del edículo —el templete de mármol construido en 1810 para proteger el lugar—.
Fuente original: El sepulcro de Jesucristo abierto por primera vez en siglos | Cultura | EL PAÍS
