Si Lula aceptase una cartera, pasaría a ser aforado, y podría parecer que escapa de la Justicia.
Con este ambiente, el PMDB se ha dado 30 días para decidir si rompe definitivamente con el Gobierno.
El líder del PMDB en el Senado, Eunício Oliveira, hasta ahora fiel aliado de Rousseff, comentó esta semana: “No tenemos que discutir una ruptura con un Gobierno que ya no existe”.
El senador cree que el PMDB no puede abandonar de repente al Gobierno para no parecer golpista.
Solo mostró cierta irritación cuando se le preguntó si estaba resignada a que su mandato no llegase hasta el final.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/12/actualidad/1457816716_713377.html
