Sobre todo porque nada de lo que denunciaron Nuzzi y Fittipaldi en sus respectivos libros ha resultado falso, sino todo lo contrario.
O los 4.000 millones de euros que suponen —tirando por lo bajo y solo en Roma y alrededores— las propiedades inmobiliarias del Vaticano.
“Escúchame, gusano”, escribió Chaouqui a Vallejo en un mensaje de móvil, “eres un gilipollas, pero un gilipollas honesto que se ha equivocado al hacerse cura.
Para Nuzzi se pedía un año de prisión.
De colaboradores pasaron a ser amigos íntimos –el sacerdote llegó a asegurar que cayó rendido ante los encantos de la joven—y enseguida a enemigos feroces.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/07/actualidad/1467900326_919038.html
