*Ciro Murayama es economista, consejero electoral en el Instituto Nacional Electoral de México.
La indignación social puede traducirse en meras acciones contestatarias o, venturosamente, ser un activo para cambiar la marcha de las cosas.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), del actual presidente de la República, ganó cinco gubernaturas –Hidalgo, Oaxaca, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas-.
Los propios actores políticos, en su afán por denostar a los adversarios, contribuyeron a ese clima de desazón y hastío.
El PAN, en otra alianza electoral, retuvo el gobierno de Puebla.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/06/mexico/1465245088_074648.html
