El Partido Demócrata soñó durante meses con que Donald Trump fuese el nominado republicano para las presidenciales de noviembre.
También servirá al Partido Demócrata para atraer a las minorías, en especial a la más pujante: los latinos.
En la otra pista, los candidatos piensan ya en las elecciones generales del 8 de noviembre, cuando se enfrenten el nominado demócrata y el republicano.
Según esta teoría, Trump no sólo asustará en noviembre a los votantes centristas, que apoyarán en masa a Clinton.
“Todavía no me he centrado en Clinton”, dijo Trump el martes en la cadena ABC.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/01/actualidad/1456870291_605119.html
