El establishment conservador ha salido en tromba para desmarcarse de quien es su candidato para las elecciones presidenciales de este noviembre.
Varios meses y polémicas después, el empresario neoyorquino ganó la candidatura republicana tras derrotar a más de una docena de rivales.
Trump replicó a esta intervención en varias entrevistas insinuando que la esposa no había hablado porque quizá no se lo habían permitido.
Jeb, derrotado por Trump en las primarias, tachó ayer de “increíblemente irrespetuoso” el comentario del constructor neoyorquino sobre una familia que “ha padecido el mayor sacrificio” por el país.
“Aunque el partido le ha concedido la nominación, eso no viene acompañado de una licencia sin límites para difamar a lo mejor de nuestro país”, afirmó John McCain, senador por Arizona, en un comunicado.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/08/01/estados_unidos/1470061211_136942.html
