Es decir, que nuestro cerebro funciona unas 7 veces más lento en sueño profundo que en vigilia.
“En general todos conocemos nuestra propia inercia del sueño, conocemos cuál es nuestra reacción ante la alarma del despertador.
“Un despertar desde el sueño profundo es muy duro, muy brusco, mientras que despertar desde la fase REM es siempre más placentero”, matiza el doctor Alex Ferré.
Este estado de aturdimiento se produce porque aún estamos en un estado de transición del sueño a la vigilia.
Mejor despertar poco a poco que de golpe¿En qué consiste esa inercia del sueño de la que hablábamos antes?
Fuente original: Esta es la razón por la que a su pareja no hay quien la aguante por las mañanas | BuenaVida | EL PAÍS
