El Estado Islámico ha iniciado la destrucción de la ciudad monumental y centro arqueológico de Palmira, en el centro de Siria, que conquistaran en mayo. La noticia fue dada a conocer por activistas y los propio yihadistas.
Destacan entre los sitios destruidos los mausoleos islámicos de Mohamed bin Ali y Abu Baha Edin, ubicados fuera de las ruinas grecorromanas que constituyen en tesoro arqueológico de la ciudad. Estas últimas no han sufrido daños, de acuerdo con las autoridades locales.
De acuerdo con el Observatorio Sirio de Derechos humanos, el Estado Islámico habría destruido el santuario para “eliminar los emblemas paganos”.
Ayer, autoridades sirias señalaron que el Estado Islámico había colocado explosivos en distintos puntos de Palmira, incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Durante los siglos I y II d.C., Palmira fue uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo y un punto de encuentro para los comerciantes de la Ruta de la Seda, que atravesaban el desierto de Siria.
