En 2011 ya pasó algo similar con Vicza (otra empresa de paquetería que, como OGC, solo realizaba envíos a Ecuador)».
Eduardo hizo dos envíos de ropa y zapatos para sus hijos y sus nietos porque “allí [en Ecuador] son caros».
La impresión de Darwin Castro, de 40 años (18 en Madrid) es que el cierre de OGC no fue casual.
El embajador les ha ofrecido una sala del consulado, donde estaría presente algún miembro de la delegación ecuatoriana en España.
No es el único caso, Eduardo Angulo, un desempleado de 61 años (20 en Madrid) dice que «picó».
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/03/09/madrid/1457540436_378552.html
