«Nuestras ventas han aumentado en un 300% en el último año», declaraba hace poco Rob Rhinehart, el pionero de esta alternativa.
«Trabajamos con avena, soja o semillas de lino, a los que añadimos vitaminas y minerales naturales en un 99%», replica Smith.
Existen tres versiones con distinto número de calorías y otra para los deportistas, con un 30% más de proteínas.
El bajo precio de estos productos (un sobre de Queal cuesta dos euros) y su fácil almacenaje podrían facilitar la ayuda humanitaria.
No pretendemos acabar con la comida, pero hay momentos en los que cocinar se convierte en un fastidio.
Fuente: http://smoda.elpais.com/belleza/bienestar/estamos-cerca-cambiar-filete-patatas-polvos-nutritivos/
