Jaime GUERRERO
El presidente municipal de Santa María Zaniza, Calixto García, exigió este miércoles a las autoridades estatales y federales presentarse de inmediato en aquella demarcación de la Sierra Sur de Oaxaca para realizar el levantamiento de los cuerpos y las diligencias correspondientes al asesinato de un excomisariado ejidal y su hijo, ocurrido durante la madrugada.
Las víctimas fueron identificadas como Silvestre Vásquez Sánchez —excomisariado y exalcalde de Zaniza— y su hijo Daniel Vásquez.
“Es una persona que sirvió mucho al municipio”, señaló el munícipe sobre Silvestre Vásquez.
De acuerdo con el primer concejal, la emboscada ocurrió alrededor de las 6 de la mañana en territorio de Santa María Zaniza.
García atribuyó el ataque a pobladores de Santiago Amoltepec, comunidad con la que Zaniza mantiene un conflicto agrario activo desde al menos septiembre de 2025, cuando un choque armado entre ambas comunidades dejó dos muertos y varios heridos de bala.
El munícipe advirtió que la emboscada no ocurrió en la zona limítrofe entre ambos municipios, sino en un punto más profundo del territorio de Zaniza.
“No son límites, es mucho más adentro. Es más adentro y eso es ya invasión, mucho más cerca de la población”, acusó.
García denunció que hasta las 13:00 horas de este miércoles ninguna autoridad policiaca había llegado a la zona, dejando los cuerpos expuestos al sol.
“Desde la mañana y no se ha visto nada… presencia de todo ese personal de gobierno y no se vale. Hay que actuar, hay que hacerlo”, declaró.
El presidente municipal pidió que las autoridades se trasladen en helicóptero dado el deterioro que las condiciones climáticas podrían causar a los cuerpos.
“Que vengan lo más pronto posible porque hasta el momento no han acudido y son personas, no son animales para que se queden ahí en el calor. Que vengan inmediatamente en helicóptero porque así como el calor los cuerpos ya no aguantan estar más”, demandó.
El nuevo episodio de violencia se suma a una serie de enfrentamientos que han escalado en la Sierra Sur desde el año pasado.
El conflicto entre ambas comunidades tiene sus orígenes hace seis décadas y se disputa una superficie de poco más de dos mil hectáreas.
El gobierno estatal ha celebrado al menos 16 mesas de diálogo en busca de una solución definitiva.
No obstante, la tensión no ha cedido: desde septiembre de 2025, Zaniza también bloqueó el principal acceso a Amoltepec, lo que derivó en la suspensión de clases, afectaciones a servicios de salud y desabasto de alimentos en esa comunidad.
