No contamos nada nuevo si decimos que un buen llanto puede ser liberador.
El final de un episodio lacrimógeno viene asociado a una sensación de calma y una respiración más pausada, pero también aparece una impresión incómoda de estrés, taquicardia y sudor.
Además, un estudio del Centro Nacional de Investigación Toxicológica de EE UU ha encontrado que las lágrimas son un potente antibacteriano y también, según el estadounidense Instituto Nacional del Ojo , llorar ayuda a tener el ojo hidratado, mejorando la visión.
Si, afortunadamente, no tiene razones para estar triste, el autor propone pensar en un pato cubierto de hormigas, pero creemos que los siguientes libros, películas y canciones van a sacarle las lágrimas con más facilidad.
Sin embargo, un artículo publicado en ‘Current Directions in Psychological Science’ afirma que la relajación del cuerpo dura más que los efectos negativos y que acabamos recordando únicamente el lado placentero de llorar.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/10/07/fotorrelato/1475832478_025844.html
